Fase de diseño como reto de coherencia y alineación
Entre más inmersa me encuentro en el diseño instruccional más logro
comprender y vincular su teoría con cada una de sus etapas, razón por la cual
hoy puedo decir con certeza que el diseño instruccional requiere de la etapa de
análisis para realizar la de diseño, etapa en la que varios componentes juegan
un papel indispensable sobre los que se debe tener claridad como los objetivos
de aprendizaje, los conocimientos, habilidades y actitudes que se espera
alcanzar con los estudiantes, además de la estrategia, métodos, actividades y herramientas
virtuales que se van a utilizar. También, he podido corroborar que las TIC son
herramientas que abren las posibilidades del aprendizaje pero que para su uso
requieren que el docente esté dispuesto a explorarlas, conocerlas y adoptarlas.
Asimismo, uno de los ejes fundamentales del diseño es la evaluación dado que
permite dar cuenta del cumplimiento del objetivo. De ahí que, diseñar un
ambiente de aprendizaje se puede considerar un reto de alineación y coherencia
entre sus componentes con miras a cumplir con los objetivos y suplir la
necesidad educativa.
En efecto, cualquier diseño instruccional debe crearse a partir de una
necesidad educativa, para lo cual es necesario contar con un análisis
exhaustivo del contexto que nos permita conocer sus particularidades, aquello
que se ha aportado al aprendizaje de los estudiantes desde la clase y aquello
ausente que beneficiaría al ambiente de aprendizaje. A partir de esa necesidad
se establecen objetivos, habilidades, conocimientos y actitudes que se pretende
que el estudiante adquiera. Se toman decisiones en torno a la manera en la
que se busca que se dé ese conocimiento y se adquieran esas habilidades, a la
forma en la que se orientarán las clases y a los roles que tanto docente como
estudiantes adoptarán.
En otras palabras, se escoge una estrategia de aprendizaje que según
Weston y Cranton (1986) incluye los métodos y materiales; y que de
acuerdo con ellos es uno de los aspectos que los docentes terminamos repitiendo
de lo que vivimos como aprendices. Por eso mismo, la etapa de diseño se
convierte en un ejercicio de coherencia entre la estrategia (métodos y
materiales), los objetivos de aprendizaje, los conocimientos, las habilidades y
las actitudes como componentes imprescindibles para la toma de decisiones que
requiere esta etapa. Es más, de la alineación y la coherencia de los
componentes mencionados dependerá el éxito del ambiente de aprendizaje.
Cabe añadir que para esa toma de decisiones se deben tener en
cuenta, igualmente, las posibilidades y limitaciones del
diseño. Es responsabilidad de los diseñadores tener claridad sobre los
aspectos de las TIC que pueden influir de manera positiva en el ambiente de
aprendizaje y elegir las herramientas más pertinentes que permitan explotar la
creatividad de los estudiantes y docentes. De esta manera, la elección de
las herramientas se convierte no solo en un proceso de
encontrar TIC atractivas sino en aquel que le permite al
docente ampliar las fronteras que encierra un salón de clases para abrirse a
otras posibilidades orientadas al objetivo y la necesidad encontrada.
Otro de los elementos o componentes presentes en la etapa de diseño es
la evaluación del proceso de aprendizaje. Cuya importancia se orienta a que los
estudiantes reconozcan desde el inicio que se espera que hagan y logren, que
han logrado y que deben mejorar, ya que usualmente los estudiantes no saben
porque reprueban las asignaturas, algunas veces dado por la dificultad de
reconocer el error y por creer que por el hecho de entregar un producto sin
importar su calidad o lo que lo pueda reflejar sobre su compresión ya deben
aprobar y otras veces porque no reciben una retroalimentación oportuna de lo
que hacen. Así pues, resulta de vital importancia preocuparnos por el proceso
de evaluación, los productos que evidenciarán el aprendizaje, al igual que el
reconocimiento del estudiante de sus debilidades y fortalezas, alineando este
proceso, igualmente, al objetivo de aprendizaje.
Con respecto al proceso de coherencia y alineación en el que he hecho
énfasis, Gustafson y Branch (2002) afirman que un diseño instruccional es
un sistema interdependiente en el que sus elementos no pueden estar separados
ya que de su interrelación depende el cumplimiento de los objetivos. Así
pues, la etapa de diseño se convierte en la interconexión de una
serie de elementos que forma una especie de web, como las conexiones
cerebrales, en las que cada uno de sus elementos cumple un papel imprescindible
para cumplir con su propósito, en el caso de la etapa de diseño, es alcanzar
el objetivo de aprendizaje.
Todo lo anterior lo he constatado en el proceso de creación del diseño
que trabajamos por grupos, a través de las lecturas sugeridas sobre el diseño
instruccional, las estrategias de aprendizaje, etc. También ha sido de
gran importancia el trabajo colaborativo con mis compañeras, la lectura de los
foros, la retroalimentación dada por las docentes y las discusiones y
reflexiones que se han presentado en clase, ya que han proporcionado
una mayor comprensión de lo planteado de manera teórica.
Por eso mismo, una de las evidencias
de mi aprendizaje es el diseño realizado con mis compañeras, otra es
el proceso de reflexión en torno a la planeación y organización de mis clases
de cátedra e inglés, aunque a diferencia de
cátedra, para ingles si existe
una malla curricular establecida, que ya cuenta con
competencias, desempeños esperados e indicadores de desempeño. Además, he leído
y releído lo relacionado con el aprendizaje basado en problemas, del que ya
tenía idea pero que se ha aclarado, lo cual me ha permitido ver su pertinencia.
He pensado en los cambios que deseo realizar, he dialogado con los
estudiantes sobre sus intereses y gustos en cuanto a lo que hemos
hecho y lo que podríamos hacer, con el fin de comenzar a concatenar todos
los elementos, mejorar mis clases, la manera en la que las oriento y cumplir
con los objetivos de aprendizaje propuestos.
Antes tenía preguntas que involucraban las fases posteriores a la
de análisis del diseño instruccional, que en el camino de su construcción se
han ido respondiendo, ya que el haber realizado la fase de diseño me
permitió percatarme de todo el trabajo que implica y de la necesidad de su
alineación y coherencia entre cada una de sus elementos como mencioné
anteriormente, pero no he podido evitar preguntarme si lo que hemos hecho
hasta el momento es suficiente para lograr el objetivo de aprendizaje, cómo
nuestro trabajo se verá reflejado en los niños y como evaluaremos nuestro
ambiente de aprendizaje.
A mi modo de ver las respuestas esos interrogantes se irán resolviendo
de la misma manera en la que se han resuelto las anteriores preguntas, a medida
que continuamos con el trabajo. Por ahora, es imperativo tener en
cuenta la retroalimentación de los pares y de la docente para mejorar
el diseño y realizar un trabajo concienzudo en la etapa de desarrollo con el
fin de que por parte del ambiente estén dispuestas las herramientas para que el
objetivo se cumpla. Desarrollar el trabajo con los niños, observar y
ver los productos con los que podré analizar el alcance de nuestro ambiente de
aprendizaje. En este punto cabe recordar que el diseño instruccional no es
linear, aunque tiene unas etapas definidas requiere que nos movamos
entre ellas para revisar y corregir, lo cual considerado
como una de sus mayores fortalezas (Gustafson y Branch, 2002, p. 19).
Así pues, teniendo en cuenta todo lo
mencionado anteriormente confirmo que el proceso de diseño de un
ambiente de aprendizaje es y continúa siendo un reto de alineación y coherencia
entre sus elementos a través del cual se pretenden lograr los
objetivos de aprendizaje para contrarrestar la necesidad
educativa evidenciada en la fase de análisis. Proceso que, a mi parecer,
no termina en la fase de evaluación ya que se convierte en una manera de
revisar y evaluar el trabajo que hacemos con los estudiantes, un proceso de
mejoramiento continuo.
Referencias
Gustafson, K., & Branch, R. (2002). What is
instructional design? Trends and issues in instructional design and technology.
Weston, C., & Cranton, P. (1986). Selecting
Instructional Strategies. The Journal of Higher
Education, 57(3), 259-288. Doi: 10.2307/1981553
No comments:
Post a Comment