Sunday, August 11, 2019

Integración de la tecnología en la educación


“La tecnología es solo una herramienta.
Para conseguir que los niños trabajen juntos
y motivarles, el profesor es lo más importante”
Hace 20 años se enseñaba DOS (Sistema Operativo de Disco) en los colegios distritales de Bogotá, eran pocas las personas que tenían un computador en casa dado su alto costo y la tecnología más cercana a las familias eran los televisores. En cuanto a la educación, la tecnología estaba lejos de hacer parte de su entorno, pero 20 años han sido suficientes para demostrar cómo ha avanzado a pasos agigantados y cómo el reto de la educación actual es no quedarse a la deriva sino progresar de la mano de las herramientas tecnológicas. Por lo que se precisa una alfabetización digital para docentes y estudiantes que nos lleven a un cambio curricular, lo que simultáneamente, cambiará nuestros roles.
¿Por qué se habla de una alfabetización digital? A pesar de que la mayoría de los docentes y estudiantes en la actualidad manejamos las redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea a la perfección, cuando se habla de las bondades de las herramientas tecnológicas como el fácil acceso a la información a través de redes de bibliotecas, acceso a las notas, uso de analytics, contacto con tutores, entrega de trabajos en horario diferente al laboral, etc (Oblinger, 2012, p. 12). Para muchos de los actores inmersos en el contexto de la educación primaria y básica existe gran desconocimiento de aplicaciones, páginas web e incluso de herramientas de office.  Por tal razón, es
[…] necesaria una nueva alfabetización, […] donde, profesores y alumnos, adquieran una serie de habilidades y actitudes, para saber interaccionar con las TIC, tener una posición significativa hacia las mismas como herramientas de comunicación e interacción con la información. (Cabero, 2007, p.18)
Una que les permita a los estudiantes reconocer la información real, escoger fuentes fiables, aprovechar herramientas que les posibilite interactuar con otras personas que tengan los mismos intereses, entre otras cosas.
De ahí que, los docentes debemos considerar que la tecnología es uno de los medios para mejorar algunos problemas actuales de la educación, hacer más atractivo y eficiente el currículo en tanto cuente con una integración crítica tecnológica, que se base en objetivos claros, además de que sea diseñado para poder aprovecharla evitando repetir antiguos esquemas (Cabero, 2007).  De nada sirven las miles de herramientas que hoy la tecnología nos ofrece si no estamos capacitados para reconocerlas y sacarles provecho. A este respecto, Oblinger (2012) confirma que “technology does not have impact in isolation—it operates as one element in a complex adaptive system” (p. 12). Es así como, su integración al currículo debe hacerse conscientemente, ya que esta genera cambios que podrían ayudarnos a superar algunos de los problemas que docentes y estudiantes afrontamos en nuestro día a día.
Por consiguiente, tanto el rol del maestro como el del estudiante variarían así como lo está haciendo en los contextos universitarios. En los que los docentes ejercen funciones que no hacían parte de su quehacer como “consultor[es] de información-facilitadores de información; facilitadores de aprendizaje; diseñadores de medios; diseñadores de situaciones de aprendizaje mediadas para que los alumnos aprendan; moderadores y tutores virtuales; evaluadores continuos y asesores-orientadores (Cabero, 2007, p.16). Asimismo, la tarea de los estudiantes necesitará de un trabajo más autónomo ya que todas las actividades no dependen del tiempo presencial sino pueden involucrar un trabajo virtual que no solo busca captar el interés de los estudiantes, sino mejorar sus competencias en cuanto a la investigación. Por esto, Cabero (2007) asegura que el  “[e]studiante […] deberá estar capacitado, para el autoaprendizaje mediante la toma de decisiones, la elección de medios y rutas de aprendizaje, y la búsqueda significativa de conocimientos (p.18).
En suma, el reto de la educación en la actualidad no es la tecnología en sí misma, sino que a través de su uso se pueda darle otra forma a lo que ha sido educar y no solo en el contexto universitario como lo menciona Oblinger (2012) sino en las aulas de los colegios públicos y privados. No obstante, el uso de esa tecnología requiere en muchos casos de un alfabetización digital que permita la integración de sus herramientas al currículo con el fin de que estudiantes y docentes puedan sacarle mayor provecho y de que sea visto como lo que es, el medio, no el fin. La utilización de la tecnología al servicio de la educación requiere al mismo tiempo cambiar los roles de docentes y estudiantes, orientados al fin común del aprendizaje. Sin embargo, son muchos los interrogantes que surgen en este proceso de cambio que debemos comenzar a contestar: ¿Cuántos de nuestros estudiantes tienen acceso ilimitado a la tecnología?, ¿qué estudiantes y docentes cuentan con formación en TIC? y ¿se tienen los equipos requeridos para el cambio en las instituciones?

Referencias

Cabero, J. (Julio-Diciembre, 2007). Las necesidades de las TIC en el ámbito educativo: oportunidades, riesgos y necesidades. Tecnología y Comunicación Educativas Año 21,45, 4-19.
Oblinger, D. G. (May-June, 2012). IT as a game changer. EDUCAUSE Review, 47(3), 11-24.

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