Primera Metarreflexión
La docencia para mí se ha convertido en un trabajo de
búsqueda de estrategias para mejorar la enseñanza de mi campo disciplinar y de muchos
otros aspectos que hacen parte del desarrollo integral de los estudiantes, como
los valores, el reconocimiento del aporte de cada uno a la sociedad, etc. Ese
interés por mejorar mi práctica docente me ha llevado a usar herramientas
tecnológicas, a pensar en el efecto que tiene su uso en el aprendizaje de mis
estudiantes y a inscribirme al curso Ambientes de aprendizaje apoyados con TIC.
El cual me ha permitido reconocer los retos de la educación en cuanto al uso de
las TIC; algunas diferencias entre la enseñanza a través de las teorías de
aprendizaje como el conductismo, el cognitivismo y el constructivismo; el diseño
instruccional y lo que implica realizar su fase de análisis; como a través de
esa fase me he acercado mucho más al contexto en el que trabajo y a la manera
en que oriento mis clases; y a responder y generar más preguntas sobre lo que
viene en la construcción del diseño.
Con relación a los retos que la educación debe afrontar, al
recoger lo abordado en los textos, los videos, las discusiones que se dieron en clase y la
realización del primer ensayo, puedo afirmar que la educación debe ir más allá
de las paredes de la escuela, ya que la información de todo lo que cualquier
persona quiera aprender está en la red, a la distancia de un click. Por lo que uno
de los retos, es orientar a los estudiantes para que reconozcan las fuentes de
información fiables, a que aprendan que no todo lo que está en la red es real. También,
es reconocer que los jóvenes de esta época están en constante contacto con los
medios tecnológicos y realizan muchas actividades al tiempo por lo que captar
su atención no se da del mismo modo en que se hacía antes. Es así como, es mi
deber y de todos los docentes analizar la manera en que orientamos las clases, reflexionar el uso que le damos a las TIC y el impacto
que tiene su uso sobre el aprendizaje de los estudiantes.
Por otro lado, el hecho de volver sobre las teorías de
aprendizaje me permitió identificar diferencias en la manera de orientar la enseñanza,
que van desde la repetición y el reforzamiento a través de estímulos (Mergel,
1998), la imitación de una conducta observada y la construcción del
conocimiento a partir de la interacción social (Galvis, 2012), tal como lo
pudimos observar en los textos, en la actividad desarrollada en clase y en los
productos grupales. Además, cada revisión de las teorías me permite percatarme de
que lo ideal, para mí como docente, es que el aprendizaje se dé a través de la
construcción colaborativa. También, me
da la oportunidad de reflexionar sobre los aspectos en los que a veces fallo al
tratar de conseguir esa construcción de conocimiento por parte de mis
estudiantes, por lo que considero que regresar a las fuentes teóricas me brinda
una oportunidad para redirigir y mejorar mi práctica.
En
lo que respecta al diseño instruccional, obtuve una noción general a través de
la lectura de los textos sugeridos. Sin embargo, a mi parecer, no dimensioné
las implicaciones que tiene el realizar un diseño instruccional hasta que se
comencé a trabajar en él. De manera que, la realización del plan de trabajo me
dio una guía para hacerme a la idea de lo que debía elaborar junto a mi grupo
de trabajo, pero fue la retroalimentación dada por la docente Luz Adriana la
que nos ayudó a enfocar el ejercicio de indagación del que emergió la necesidad
de la aplicación de otros instrumentos. De ahí que, el trabajo directo en la fase de análisis me ha permitido
reconocer que es preciso hacer un análisis exhaustivo del contexto para hallar
las necesidades educativas y tomar las decisiones pertinentes que definan el
propósito del diseño instruccional. Es decir, la descripción del ambiente de aprendizaje
actual debe reflejar la realidad teniendo en cuenta aspectos como las características
de los estudiantes, las actividades desarrolladas en clase, la metodología, la
manera de evaluar y el propósito, entre otros.
Esa fase inicial no solo ha aportado a la construcción
del diseño instruccional, sino a mí como docente del contexto del que se ha
indagado, me ha brindado una mejor comprensión de los
procesos realizados en el colegio en cuanto a los propósitos y orígenes de la
Cátedra Grancolombiana que en ocasiones los docentes, por tiempo, obviamos o no
le damos la importancia que merece. También, me ha guiado a enfocarme más en
los intereses de los estudiantes, a ver de qué manera ha influenciado mi
práctica docente la vida de los estudiantes.
Adicionalmente,
pero no desligado de todo lo mencionado anteriormente, retomo las preguntas planteadas
en el primer ensayo sobre la integración de la tecnología en la Educación, que
tenían que ver más con la disponibilidad de equipos que tienen las
instituciones, sobre todo las oficiales, para el trabajo con TIC; la disposición
y formación de docentes y estudiantes en el manejo de herramientas
tecnológicas; y el acceso por parte de estudiantes a la tecnología. De las que,
para la primera puedo incluir que, aunque no ha sido tema de conversación en
clase, la mayoría de colegios públicos reciben herramientas para el trabajo con
TIC, que aunque es mínima teniendo en cuenta el número de estudiantes que las instituciones
albergan, permite la realización de algunos trabajos grupales. En cuanto a la
segunda pregunta, según mi experiencia, lo discutido en clase y lo registrado
en los textos leídos, se expresa la necesidad de formación o alfabetización (Cabero,
2007) para algunos docentes, más que para estudiantes, con el fin de que comiencen
a aprovechar las ventajas que tiene el trabajo con TIC. Y para la tercera, también
discutida en clase, los estudiantes han incrementado su acceso a la tecnología
en todos los estratos sociales, lo que cambia es el contenido al que acceden a
través de la red.
Así
pues, todo lo elaborado para la clase me
ha permitido realizar un proceso de reflexión permanente a nivel general, por
cuanto hemos aterrizado los retos de la educación actual junto con las teorías
del aprendizaje, y a nivel personal, por cuanto apropio esos retos y puedo
mejorar la manera en que oriento mis clases no solo a través de la revisión de
las teorías de aprendizaje sino gracias a los resultados del análisis realizado
en mi contexto y sobre mi práctica para la primera fase en la construcción del
diseño instruccional. No obstante, surgen nuevas inquietudes concernientes al
trabajo de las fases de diseño, desarrollo, implementación y evaluación, las que
espero se aclaren a través del desarrollo de cada una de las fases.
Referencias
Cabero, J. (Julio-Diciembre, 2007). Las necesidades
de las TIC en el ámbito educativo: oportunidades, riesgos y necesidades.
Tecnología y Comunicación Educativas Año 21,45, 4-19.
Galvis, A. (2012). Teorías de aprendizaje como
sustento a la creación de AVAs
Mergel, B. (1998). Diseño instruccional y teoría del
aprendizaje.